Palabras que maravillan

El corazón que Dios tiene para poner palabras a las melodías es evidente en una simple lectura de los Salmos. «Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, toda la tierra. Cantad al Señor, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación» (Salmos 96:1-2).  «Cantad alabanzas a Dios, cantad alabanzas; cantad alabanzas a nuestro Rey, cantad alabanzas» (Salmos 47:6). Solo en tres versículos se nos ordena siete veces cantar. En total, la Biblia contiene más de cuatrocientas referencias al canto y da cincuenta órdenes directas de cantar. El libro más largo de la Biblia, los Salmos, es un libro de canciones. Y en el Nuevo Testamento se nos da el mandato de cantarnos salmos, himnos y cantos espirituales unos a otros (Efesios 5:19, Colosenses 3:16). ¿Por qué Dios quiere que cantemos? Una razón es que Dios mismo canta…