Espera el «de repente» de Dios

Tenemos que entender que Dios es más inteligente que nosotros. Su plan es, sin duda, mejor. No importa lo que tú hagas o pienses, el camino de Dios es mejor que el nuestro. Miro el pasado y veo tantos momentos de frustración por los que pasé, al tratar de traer cosas al mundo en mi tiempo y frustrarme por esperar. Me doy cuenta ahora de que no estaba preparada, pero yo pensaba que sí. Pasé tanto tiempo preguntándome: ¿Por qué, Dios? y ¿Cuándo, Dios? Hacía preguntas de las que solo Dios sabía las respuestas. Y no tenía la mínima intención de dármelas…