En qué consiste el milagro del amor? Creo que hay tres cosas que conforman el núcleo irreducible del amor. Y, si yo quiero florecer como hijo de Dios, debo aprender a recibir de Él cada uno de estos elementos del amor. 1. El amor significa estar a favor del amado. Si yo quiero a alguien, significa que tengo ciertas esperanzas, intenciones y deseos para con esa persona. Estoy de su parte. Ansío que florezca y alcance su plenitud y su potencial. Esto significa que a veces yo necesito hacer eso que le causará dolor al ser que quiero. Con frecuencia, el amor se confunde con la suavidad. Cuando hablamos de hacer cosas amorosas, a veces pensamos que implica «hacer siempre lo que a la persona que yo amo le gusta que yo haga». Por supuesto que esto no es amor; ni siquiera es sano. En el caso de los hijos, sabemos que por su bien debemos ejercer disciplina con amor. Decir que Jesús ama a las personas no es decir que Él siempre hará lo que ellas quieren que Él haga. Estar a favor de alguien es más profundo que solo querer librarles del dolor. El verdadero amor está listo a advertir, reprobar, confrontar o reprender cuando es necesario.