La resurrección de Jesús fue un evento histórico que estableció un antes y un después en la historia de la humanidad. Con el triunfo de Cristo sobre la muerte, los seres humanos fueron liberados de la esclavitud del enemigo para que pudieran llegar a ser hijos y amigos de Dios. Hay tantos resultados y beneficios producidos por la resurrección que sería imposible enumerarlos. Sin embargo, hablaremos de algunas revelaciones esenciales que nos ayudarán a abrir nuestros ojos espirituales a la verdad de que Jesús fue gloriosamente resucitado de entre los muertos y nos impregna con su poder. 1. La resurrección es siempre revelada por el Espíritu Santo en el ahora. «Después se apareció a los once mismos cuando estaban sentados a la mesa…» (Marcos 16:14). La palabra «apareció» viene del vocablo griego faneros, que significa «hacerse evidente». Esta palabra esencialmente significa «ser revelado en nuestro propio carácter». En otras palabras, Jesús se reveló a Sí mismo ante sus seguidores como el Cristo vivo. Esto fue necesario porque los discípulos lo conocían como humano, pero ellos necesitaban conocerlo en el Espíritu, en toda su deidad y majestad. Necesitaban conocerlo como el Cristo eterno que, en y por Sí mismo, tiene todo poder y autoridad. Es la falta de esta revelación la que hace que la gente piense en la resurrección como una simple información histórica. Sin embargo, para los que creen en la resurrección para el aquí y ahora, son activados y reciben el poder sobrenatural de Jesús en sus vidas. Sin ello, nuestra fe no puede operar. Todo lo que hacemos sin fe es obra muerta…