El banco de la fe

«Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan

Qué interesante el capítulo 11 de Hebreos!

Comienza con la definición de fe y la importancia trascendental que trajo a algunos personajes de la Biblia que la poseyeron: Por la fe, Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín… Por la fe, Enoc fue trasladado al cielo… Por la fe, Noé preparó un arca para la salvación de su casa… Por la fe, Sara misma recibió fuerza para concebir… Por la fe, Abraham cuando fue probado, ofreció a Isaac… Por la fe, Jacob, por la fe, José, por la fe, Moisés… (versículos 4, 5, 11, 17, 21, 22, 23) y continúa nombrando todos aquellos grandes hombres y mujeres de Dios, seres humanos como cualquiera de nosotros, pero que gracias a la fe hicieron grandes prodigios y milagros. Es por eso que a este capítulo se le llama «La galería de los héroes». ¡Por la fe perseveraron! Estos dos ingredientes, fe y perseverancia, son indispensables en la vida de un cristiano para caminar en victoria. No actúan independientes, sino que se mezclan entre sí de tal forma que para tener fe necesitamos entrar en un constante creer, y para perseverar sin desmayar, tenemos que tener fe.