¿Por qué debemos glorificar a Dios? El apóstol Juan describe un evento en el cielo cuando los veinticuatro ancianos ponen sus coronas ante el trono de Dios y dicen: «Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas» (Apocalipsis 4:11). Dios nos dio nuestro ser, la vida y todo lo que existe. ¿Cómo podríamos darle gloria a alguien más, o dárnosla nosotros mismos? Somos lo que somos porque Dios nos creó. El propósito de toda la creación es glorificar a Dios. Proverbios 16:4 dice: «Toda obra del Señor tiene un propósito». Todo en la creación fue diseñado para irradiar sus atributos: su poder, su amor, su misericordia, su sabiduría, su gracia. Esto no es egoísmo de parte de Dios. Él es digno de nuestra adoración. Como Él es Dios, tiene todo el derecho de demandar adoración de parte de sus criaturas.